El rincón de Gràcia que te traslada directamente a las Islas Baleares a través del producto
Tombet, frit mallorquí, pilotes, trempó, camaiot… Sí, exactamente es lo que estás pensando. un paseo gastronómico por las islas más bonitas del mediterráneo, las baleares, ¡pero sin salir de Barcelona! En el barrio de Gràcia siempre se encuentran opciones para todos los paladares; es, sin duda, una de las grandes ventajas de perderse por sus calles. De entre toda esta oferta, esta vez fuimos a Magatzem de ses Illes, en el Carrer de Francisco Giner, 50. Un local sin pretensiones, sencillo y con pocas mesas, que esconde muy bien la esencia de las islas. El comedor mezcla de una forma muy natural el concepto de vermutería desenfadada con el de restaurante, apostando por un ambiente de barrio, cercano y sin muchas florituras. Ellos tenían claro que querían hacer un local para la gente del barrio.

Sobrasada dulce y picante
Íbamos con ganas de dejarnos llevar y el factor sorpresa jugó un papel muy importante. El concepto de cocina balear debe respetar unos elementos muy claros: receta tradicional pura y dura, dando absoluto protagonismo al producto y con un respeto por las raíces que se nota en cada propuesta. El local está llevado por una pareja que, aunque no son naturalmente de las islas, se nota que han trabajado allí y conocen al dedillo su cultura y su gastronomía. No esperéis una gran infraestructura de cocina; de hecho, muchos de sus platos requieren poca elaboración, ya que se centran, precisamente, en la pureza del producto sin demasiados adornos. Llegamos pronto y, además de disfrutar de la tranquilidad inicial, nos atendieron de una forma súper personalizada, explicándonos su filosofía y esas ganas tan bonitas de traer un pedacito de las islas a Barcelona.
Nos dejamos aconsejar por completo y nos trajeron todo lo que nos sugirieron. Enseguida empezaron a presentarnos los platos con un orden muy bien pensado: abrimos boca con la Berenjena en escabeche, una opción súper fresca y agradable, perfecta para despertar las papilas. Casi al mismo tiempo llegó el tradicional Tombet, un glorioso horneado de patata, pimiento, calabacín, berenjena y tomate que es pura tradición y donde las hortalizas se presentan tersas y manteniendo todo su sabor natural.
- Lengua a la vinagreta y alcaparras
- Berenjena y bravas con sobrasada
Los entrantes más ligeros siempre son una muy buena opción para abrir el estómago, ya que seguidamente empezamos con platos con mucha más personalidad y profundidad de sabores. Las Bravas hechas a su manera nos sorprendieron gratamente con una salsa de tomate y sobrasada muy reducida, densa y con un sabor de esos que te acuerdas. Continuamos con algo no tan común en las cartas de la ciudad pero que resultó ser un acierto absoluto: la Lengua a la vinagreta con alcaparras. Una propuesta con una textura diferente, súper tierna y magistralmente aliñada. Para rematar la ronda de platillos, llegaron las conocidas «Pilotes» con salsa; unas albóndigas caseras que pedían a gritos mucho pan para mojar y no dejar ni rastro.

Las famosas pilotes
Para nosotros, si hay un plato que representa este restaurante es el «Pa amb oli». Son las tostadas típicas de Mallorca que aquí puedes encontrar en varias versiones con embutidos de primera categoría. Nosotros probamos dos que estaban riquísimas: una de Sobrasada dulce y picante con queso, con un sabor súper profundo, untuoso y lleno de matices (creo que nos quedamos con la picante); y otra de Camaiot y queso tierno, ensalzando este embutido tan característico del archipiélago en una combinación de texturas impecable. Una delicia de manual.
- Camaiot y queso tierno
- Tombet mallorquín
Aunque en este punto ya estábamos más que saciados, es regla básica dejar siempre hueco para los postres; muchas veces son los responsables de cerrar la experiencia por todo lo alto. En este caso probamos las dos opciones que nos recomendaron: una Crema de limón con galletas de «Ca Na Maru», perfectamente hecha, muy cítrica y poco dulce (un broche genial y refrescante para limpiar el paladar), y la clásica Tarta de queso de Maó, elaborada con el icónico queso menorquín que le aporta un toque de personalidad brutal y una textura espectacular. Muy bien ajustado el punto de azúcar, que dejaba como protagonista absoluto al queso de maón.
- Crema de Limón
- Tarta de queso de Maó
Para terminar de redondear la experiencia por todo lo alto, nos ofrecieron probar algunos de los espirituosos más típicos de las islas: disfrutamos del Amazona, un ron dulce de Mallorca envejecido y macerado con frutas locales; una Pomada bien fresca, la bebida tradicional hecha con la mítica Gin Xoriguer; y para acabar, los licores de hierbas, probando tanto el de Túnel como uno de hierbas de Ibiza. ¡Qué forma de terminar!

Túnel, Gin Xoriguer, Hierbas de Ibiza
Es un restaurante que ya está guardado en favoritos en mi lista de tops de Gràcia, y que te soluciona la papeleta siempre que busques autenticidad, buen producto y una comida o cena informal.
Apúntalo y nos cuentas 😉 Os dejamos los platos que probamos para que os hagáis una idea de su propuesta:
- Berenjena en escabeche casera
- Tombet tradicional balear (verduras al horno)
- Patatas bravas de la casa con reducción de sobrasada
- Lengua de ternera a la vinagreta con alcaparras
- «Pilotes» (albóndigas) tradicionales en salsa
- Pa amb oli de sobrasada dulce y picante con queso
- Pa amb oli de camaiot y queso tierno
- Crema de limón con galletas de «Ca Na Maru»
- Tarta de queso de Maó
- Espirituosos de las islas (Ron Amazona, Pomada, Hierbas Túnel y Hierbas de Ibiza)
Datos de interés:
Qué: Magatzem de ses Illes
Dónde: Carrer de Francisco Giner, 50, Gràcia, 08012 Barcelona
Cuándo: Lunes y martes de 19:00h a 23:30h. Miércoles, jueves, viernes y sábado de 12:30h a 15:30h y de 19:00h a 00:00h (Domingos cerrado).
Cuánto: entre 20€ y 30€ por persona.
Más información: magatzemsesilles.com / Instagram






