Viajar a Corea sin coger un avión
En coreano, «Gyojasang» significa literalmente «mesa de empanadillas», pero el concepto va mucho más allá. Es ese momento del día en el que se comparte la mesa con amigos y familiares para disfrutar de la comida, la música y la bebida. El restaurante que te presentamos hoy junta todos estos conceptos y, además, le da un papel protagonista a la barbacoa coreana para que pases un muy buen rato con los tuyos.

Barbacoa. Foto: Roger Alsina.
Para hacerlo, Gyojasang tiene una carta repleta de clásicos de la cocina popular coreana, todo pensado para compartir. Si a esto le añades las bebidas de importación y el espacio ambientado como las calles de Seúl (neones, plantas, música K-Pop…), lo convierte en un restaurante único.

Comedor. Foto: Roger Alsina.
Nosotros fuimos una noche en el local de la calle Mallorca y pedimos los platos más clásicos para que veas qué te vas a encontrar cuando vayas.
Empezamos con una combo de dos pollos fritos al estilo coreano. Por un lado, el original KFC y por el otro el sweet & spicy. El primero lleva perejil y mayonesa de gochujang y el segundo una salsa dulce y picante. Está buenísimo y no tiene nada que envidiarle al pollo frito americano. Aparte de los sabores, que son más orientales, el rebozado es más uniforme y suave. Nos encantó.

Pollo frito.
Nos recomendaron que probáramos el japchae, un plato de fideos de boniato salteados con verduras y tiras de yema de huevo. Es uno de los platos que más nos sorprendió. Es muy ligero y tiene un sabor muy característico. Nos lo volveríamos a pedir sin lugar a dudas.

Japchae clásico.
Evidentemente, quisimos probar el kimchi, un must en cualquier restaurante coreano, y en Gyojasang no quisimos obviarlo. Lo hacen perfecto: con mucho sabor y picante, pero no hasta límites insoportables.
Lo siguiente ya fue encender la barbacoa y cocinar la carne. Nos recomendaron los dos cortes más tradicionales, la panceta y el churrasco galbi. Los dos eran de gran calidad y, una vez cocinados, quedan muy tiernos. Además, lo acompañan de verduras y setas para que quede un plato aún más delicioso.
- Panceta.
- Churrasco Galbi.
Como estábamos bastante llenos solo pedimos un postre. Nos decantamos por un helado de yuja (un cítrico típico de Corea el sabor del cual se asemeja a la naranja y el limón) y vainilla. Perfecto para empezar a hacer la digestión a gusto.
También nos encantó la selección de refrescos caseros, de los que probamos el de yuja y limón. Aparte, uno de sus hits es el somaek, un combinado que mezcla cerveza con soju, un aguardiente muy típico en Corea. El ritual para beberlo implica separar unos palillos que aguantan un vasito con el licor encima del de cerveza. Lo deja todo mojado pero es bastante espectacular y anima cualquier fiesta.
- Somaek: soju y cerveza. Foto: Roger Alsina.
- Somaek: soju y cerveza. Foto: Roger Alsina.
En definitiva, si quieres sentir que has viajado a Corea del Sur durante unas horas, ve reservando una mesa en Gyojasang.
Datos de interés:
Qué: Gyojasang.
Cuándo: L – D: comidas y cenas.
Dónde: c/ Mallorca, 182 y Aragó, 238
Precio: 25€ por persona (aprox.).




