Cocina de mercado con mucha personalidad
Hoy te llevamos a Embat, un restaurante orgulloso de hacer cocina de mercado muy centrada en el producto. Y dirás, «como muchos otros, ¿no?». Pues no. Lo que hacen aquí es tan personal que es único. Es cocina de autor sin pretensiones y muy honesta hecha para enamorar a todo el mundo que entra por la puerta.

Alcachofa a la brasa con vinagreta, panceta curada, yema de huevo y olivada.
Santi Rebés abrió Embat hace casi 20 años con el objetivo de que todo el mundo pudiera disfrutar de una cocina de autor catalana. Muchos de los restaurantes que abrieron durante el boom de los bistronómicos en la ciudad ya han cerrado, pero Embat sigue allí, en los bajos de una finca modernista, más vivo que nunca. Y esto es gracias a que ha sabido evolucionar, siempre teniendo en cuenta su idea original. Años después, entró a formar parte de la familia Marta Przywarska, que le ha dado un pequeño toque fusión a la carta, cosa que le da un equilibrio entre lo clásico y lo contemporaneo brutal a la propuesta. Todo lo que vas a comer en Embat es reconocible, pero quizás no habías pensado que se pudiera comer así. Ya lo verás.

Roll de berenjena asada con sésamo, miel y anguila ahumada.
Nosotros empezamos con su roll de berenjena asada con sésamo, miel y anguila ahumada. Como ves, son sabores comunes, pero la manera que tienen de combinarlos es realmente bonita. Entendemos por qué tienen tantos clientes habituales.
No sabemos por qué, pero esa noche tuvimos un capricho: un trozo de sobrasada. No lo elaboran de ninguna manera especial, pero pueden presumir de tenerla de muy buena calidad: es de Xesc Reina, un charcutero que hace una de las mejores sobrasadas del mundo desde la localidad mallorquina de Inca. Una delicia.

Tartaleta de tartar de vieira con sofrito y mayonesa de ají.
Después de este antojo, nos trajeron un plato que no estaba en la carta pero sí en el menú, la tartaleta de tartar de vieira con sofrito y mayonesa de ají. Es un bocado muy delicado que nos encantó.

Milhojas de espárragos con mousse espárrago blanco, pecorino trufado y galleta parmesano.
Lo siguiente fue uno de los clásicos de Embat, el milhojas de espárragos con mousse espárrago blanco, pecorino trufado y galleta parmesano. Aunque sea un plato bastante elaborado, conserva perfectamente los sabores de la materia prima. Parece una tontería, pero no es habitual.
También quisimos probar algo que está en plena temporada, la alcachofa a la brasa. La acompañan con una vinagreta, panceta curada, yema de huevo y olivada. Somos muy fans de esta hortaliza y aquí la elevan a algo aun más increible.

Corvina hecha a baja temperatura y marinada al estilo thai.
Algo que nos sorprendió un montón fue la corvina hecha a baja temperatura y marinada al estilo thai. Es su versión del ceviche, conservando sabores muy de aquí, pero añadiendo el toque internacional.

Magret pato con arroz japonés.
El último plato salado que nos comimos fue el magret pato con arroz japonés. La carne estaba muy tierna, y el colchón de arroz perfectamente hecho con mantequilla y soja es el perfecto acompañante de esta ave.
Ojo, porque aquello de «no me queda espacio para el postre» no se vale en Embat. Si tenemos que juzgar por el París-Agramunt que nos comimos, vale tanto la pena como el resto de creaciones de la carta, por lo que deja un rinconcito para el dulce. En este caso se trata de un hojaldre relleno de helado de turrón y escuma de caramelo salado. Tiene lo mejor de la repostería francesa y del producto estrella de Agramunt. Una manera perfecta de terminar la noche.

París-Agramunt.
Cabe destacar que en Embat apostan muchísimo por los menús de mediodía entre semana por un precio razonable teniendo en cuenta la calidad de lo que ofrecen: 25€. Así que ya sea para una cena especial como para una comida con compañeros de trabajo, en Embat te vas a sentir como en casa.
Datos de interés:
Qué: Embat.
Cuándo: Do, Ma, Mi: comidas | Ju – Sá: comidas y cenas.
Dónde: Carrer Mallorca, 304
Precio: 45€ por persona (aprox.).
