Una vuelta a la gastronomía catalana
En pleno corazón del Born, en un local que respira historia, se ha instalado Bornès. Pero ojo: no es uno más entre las decenas de restaurantes iguales en este barrio. Bornès es un homenaje a la gastronomía catalana con un toque personal muy original, tanto en los platos como en los cócteles de autor.

Arroz seco a la llauna de gamba roja con allioli de azafrán.
Aunque Bornès es un buen embajador de nuestra cocina para los visitantes, este restaurante no se quiere quedar solo en esto. Su propuesta es suficientemente interesante como para que los locales nos desplacemos a la pequeña y bonita calle donde se encuentra (¡tenemos que reconquistar el centro de la ciudad restaurante a restaurante!) y pasemos una agradable velada con platos que sorprenden aunque ya conocemos.

Cócteles Castell y Boqueria.
Nuestra cena empezó con un cóctel inspirado en un elemento clave de la cultura catalana. Se llama Castell y tiene, entre otras cosas, vermut del Penedès, cava y Bonanto (un aperitivo). ¡Es perfecto para abrir el apetito y está delicioso!

Oreo de higo, sobrasada y queso de Mahón.
Lo primero que nos trajeron en Bornès fue una especie de trampantojo de galleta Oreo, pero que sabía a cosas muy diferentes de lo habitual: higo, sobrasada, miel y queso de Mahón. Un bocado que te transporta directamente a las Islas Baleares.
Los aperitivos continuaron con la cecina airbag con salmorejo, una pequeña almohada crujiente rellena de salmorejo y envuelta con cecina de León. El momento de la explosión del relleno es espectacular. Acabamos con los tentempiés con una mini clotxa del Ebro, la versión pequeña del típico bocadillo del sur de Cataluña de butifarra negra y ajos confitados (allí también lo hacen con arenques, por cierto). Un plato ideal para saborear una de las delicias menos conocidas de nuestra tierra.

Mini clotxa del Ebro.
Pasamos a los primeros con unos puerros braseados con romesco de almendra. Están hechos como si fueran calçots, a la brasa y, de hecho, los presentan dentro de una teja, la manera tradicional de emplatar la calçotada.

Puerros braseados con romesco de almendra.
Después vino uno de los reyes de la gastronomía catalana: el fricandó. Lo hacen con ternera muy tierna, setas de temporada y una salsa muy conseguida. Lo hacen muy tradicional, con la excepción de que le añaden patatas.
Terminamos como terminan muchas de las comidas más clásicas: con un arroz. En este caso nos trajeron un arroz seco a la llauna de gamba roja con allioli de azafrán. El marisco está hecho a la brasa y el fumet que le da sabor a todo es potente y delicioso.

Trufas cremosas de chocolate, aceite y sal.
De postre nos comimos unas trufas cremosas de chocolate, aceite y sal y un cóctel de crema catalana, con Bacardí, Cointreau, caramelo y canela. Una forma muy dulce (y barcelonesa) de terminar una buena cena.
Puedes ver más platos de Bornès inspirados en la cocina catalana en su Instagram.
Datos de interés:
Qué: Bornès.
Cuándo: Mi – Vi: cenas | Sá y Do: comidas y cenas.
Dónde: Carrer de la Carassa, 2-4.
Precio: 55€ por persona (aprox.)
