Una joya escondida a plena luz del día
Encontrar sitios con encanto en Barcelona no es muy difícil. Tenemos la suerte de vivir en una ciudad con miles de rincones preciosos. Una simple búsqueda en Google te puede dar una buena lista para empezar. Pero de vez en cuando te encuentras un sitio único. Uno de ellos es La Dama, situado en un piso modernista en plena Diagonal.

Seguramente has pasado varias veces por delante y no te has dado cuenta. Situado en el entresuelo de un edificio precioso en la Diagonal, su cocina con toques franceses va a acompañar las cenas más románticas. Este restaurante lleva siendo de los más exclusivos de la ciudad desde hace décadas. Hace unos años, unos nuevos propietarios lo reabrieron, reformando el interior, pero manteniendo la estética modernista preciosa que lo caracteriza. Desde la calle solo podemos ver las ventanas con el nombre del restaurante, que quedan eclipsadas por la magnificiencia del edificio de Sayrach, y un pequeño menú en la fachada. Para entrar, hace falta cruzar una de las porterías más impresionantes de Barcelona y esperar a que el portero te conduzca hacia la entrada del restaurante.

Una vez dentro de La Dama, te encontrarás con un ambiente elegante, romántico y agradable. Lo primero que ves es una barra de bar, donde puedes tomarte algo antes de comer. Después, un servicio amabilísimo e internacional (mucha gente de fuera viene a comer aquí, cosa que no nos extraña), te acompañará a tu mesa. La carta que probamos nosotros seguramente no será la misma que veas tú porque la van cambiando en función de los productos de temporada que puedan conseguir. Hemos ido en dos ocasiones a La Dama (en el artículo mezclamos platos de las dos visitas) y la oferta ha variado mucho. Aun así, vas a poder ver por donde van los tiros.
Los entrantes que probamos en las dos visitas nos gustaron mucho por su apuesta por el producto fresco y de calidad. Probamos un gazpacho de remolacha con queso de cabra que destacaba por su buena sintonía entre ingredientes.

Crudo de pez espada
Recientemente, pedimos el crudo de pez espada y la verdad es que sorprende la suavidad de un producto tan poco común. Está acompañado por un gel de fruta de la pasión, piel de limón confitada y shiso, una planta de la familia de la menta muy usada en la cocina japonesa.
Otro entrante que nos llamó la atención de La Dama es el tomino di talucco. Se trata de un queso de cabra y vaca típico de Piamonte que hacen al horno y lo acompañan con guanciale, velouté de calabaza y castañas tostadas. Es perfecto para los amantes del queso, evidentemente, y nos encantó por ser un plato ideal en los meses más fríos.

El samón ahumado con espárragos y creme fraiche estaba impresionante
Después nos sorprendieron con un arenque ahumado con patata, manzana y mayonesa de limón. Una manera muy noble y creativa de presentar ingredientes tan comunes. A este plato lo siguió un salmón ahumado acompañado de espárragos del Pirineo francés y creme fraiche para compartir. Aunque parezca sencillo, es de lo mejor que probamos en el restaurante. Un plato sano, muy saboroso y con un salmón que se deshace al paladar. El último pescado fue una lubina a la plancha con ratatouille que entra muy, muy bien.
Lo siguiente fue un delicioso steak tartar clásico que destacó por su buena proporción de sabores e ingredientes. Le siguió una costilla de vaca cocinada a baja temperatura con acompañamientos tiernísima!

Corvina a la siciliana.
En la segunda visita también demostraron que tienen un gran dominio del pescado, cocinándonos a la perfección una corvina a la siciliana. Lo acompañan con hinojo, naranja y aceitunas y queda un plato fresco y lleno de sabores naturales.
Acabamos los platos principales con un jugosísimo rabo de toro estofado con texturas de apio y demi-glace con reducción de oporto.

No me digas que esta tabla de postres no luce fantástica…
Evidentemente el postre estuvo a la altura. Una selección de lemon pie, profiteroles, milhojas y tarta tatin nos acabó de alegrar la noche.
La otra vez que fuimos, acabamos con un espectacular némesis de frambuesa. Es trata de una mousse de chocolate con compota y sorbete de frambuesa. Nos encantó y lo recomendaríamos a los más amantes de lo dulce.
Como has visto, una perfecta velada para cenas románticas y celebraciones. ¡No os arrepentiréis!
Fotografías de: Gemma Ortís y Pau Roigé.
Datos de interés
Qué: La Dama
Cuándo: Lu – Sá: comidas y cenas
Dónde: Avinguda Diagonal, 423 – 425
Precio: 70€ por persona (aprox.).
Más información: Web | Instagram
- Arenque ahumado con patata, manzana y mayonesa de limón
- Un steak tartar clásico y saboroso
- Lubina a la plancha con ratatouille. Un plato sano y delicioso
- Consiguen la ternura adecuada cocinando esta costilla de vaca a baja temperatura
- La Dama es un espacio íntimo y muy acogedor
- Comer viendo la Diagonal desde esta ventana modernista es único






