Dos Palillos

 18 mayo, 2026      por Rafa Casimiro

Dos Palillos, «el restaurante asiático más importante fuera de Asia»

Ni más ni menos que el mismísimo Ferran Adriá es quien se refirió así al restaurante del que os hablamos en este artículo y que ni mucho menos es un recién llegado a la escena barcelonesa: Dos Palillos. Albert Raurich (ex Bulli) nos sumerge en un viaje creativo e interpretativo por la cocina asiática paseándonos por su inabarcable vastedad, su pureza y su obsesión por la pulcritud.

Dos Palillos

Naresushi de lubina – Foto cedida por Dos Palillos

Una Estrella Michelin decora y condecora a este restaurante ubicado en el barrio del Raval al cual se accede no sin antes pasar por su Sake Bar del que más tarde hablaremos. Adentrándonos aún más llegamos a la sugerente barra del restaurante, al más puro estilo japonés: con la cocina en el centro y servida por los propios cocineros. El contraste de luces (de la penumbra a la intensidad) y la convivencia entre colores oscuros y el predominante (al menos en mi memoria) rojo, dibujan una estampa que perfectamente podría haber sido sacada de una película de David Lynch o Quentin Tarantino.

Igualmente sorprendentes resultan algunos de los pases para el común de los comensales menos avezados en la cocina asiática (como es el caso de un servidor). Empieza el menú con pequeños bocados en los que la única referencia (en el mejor de los casos) es conocer alguno de sus ingredientes. Retador.

Por supuesto, hay claros guiños al mediterráneo y el diálogo entre occidente y oriente no cesa. Claro ejemplo fue una croqueta de jamón: peculiar y para mentes abiertas donde el interior, en lugar de la tradicional bechamel, es una masa de mochi, resultando así en un bocado más elástico. Eso sí, el jamón Maldonado que utilizan se hace notar. Siguiendo con las revisiones, pasamos al yakitori de pollo que lo presentan en una suerte de secuencia de pollo en tres bocados: caldo hecho con katsuobushi de pollo, crujiente de la piel de la pata y solomillo ligeramente cocinado con katsuobushi de pollo rallado. Efectista y sabroso.

Dos Palillos

El yakitori de Dos Palillos – Foto cedida por Dos Palillos

La delicadeza en la técnica, bandera de algunas de las cocinas asiáticas, podría perfectamente encapsularse en el calamar shiokara negro. Su melsa, chile fermentado y yuzu (ingrediente muy transversal a lo largo de todo el menú), redondean uno de los platos más icónicos (quizás el más) de Dos Palillos y que es además de una estética inapelable.

Dos Palillos

Calamar shiokara negro – Foto cedida por Dos Palillos

Por supuesto, el producto de temporada también tiene presencia en el menú que, con el paso de las estaciones, va cambiando adaptándose a lo que ofrece el mercado.

Pero en Dos Palillos debemos hablar también de tradición y ancestralidad. Los siguientes platos (de pescado) responden a técnicas que, si bien revisitadas, pertenecen a la tradición japonesa y vasca correspondientemente.

El haiboshi es la técnica ancestral japonesa mediante la cual el pescado es envuelto y enterrado en ceniza para su deshidratación y maduración. En este caso, Albert Raurich somete a un salmonete a esta técnica. La segunda técnica, mucho más reconocible por todos, fue un pilpil japonés (con jengibre y soja envejecida) hecho con un merluza de pincho. Más ejemplos de ejecución técnica es la fermentación con arroz (técnica china) que le dan a la lubina para el naresushi y que le confiere una textura mantecosa realmente interesante (foto inicial).

Muy sabrosa la papada de cerdo duroc a la cantonesa que, no está de más decirlo, estuvo haciéndose a fuego lento en las brasas (a bastante altura) desde el inicio del menú (seguramente incluso desde antes).

Sobre la secuencia de tres postres podríamos decir que, si bien es difícil decir algo particularmente negativo en cuanto a ellos (más allá de que uno pueda gustar más que otro), sí es cierto que podrían verse favorecidos de compartir un nexo común entre ellos o de un hilo argumental que pudiera comunicarse y llegar de forma más clara al comensal.

Y os presento al que fue el Cicerone de nuestro menú: un espectacular vino blanco francés de la región de Jura que nos acompañó durante todo lo largo del menú. Seguramente un maridaje a copas sea lo más preciso que se pueda hacer para acompañar a un menú. No cabe duda de ello. Sin embargo, también creo que hay algo bonito en dejar que sea una botella de un único vino la que acompase cada uno de los platos dando tiempo a que se exprese y a que muestre su evolución, desde el inicio hasta el final.

Dos Palillos

Nuestro Cicerone

Mención aparte merece el Sake Bar, reconocido como una de las mejores colecciones mundiales de sake. Desde Dos Palillos (y en concreto Tamae Imachi, la sumiller) emprendieron ya hace años la labor didáctica de cambiar la concepción del sake para que no sea entendido solo como un licor de alta graduación para tomar al final del menú. De hecho, tienen una carta especial para el Sake Bar la cual adapta sus propuestas a las referencias de sake que ofrecen (más de 40) y no al revés.

También se puede disfrutar de Dos Palillos desde su terraza exterior donde sirven un menú específico en un espacio muy acogedor e iluminado con mucho gusto.

Si quieres vivir una experiencia gastronómica asiática auténtica, desde luego, Dos Palillos no puede defraudar. Cuentan con distintos menús de distintos precios y duración, así que el único problema que tendrás será que no sepas manejarte bien con los palillos. Pero todo es practicar.

Datos de interés:

Qué: Dos Palillos.

Dónde: Carrer d’Elisabets 9

Precio: Menús desde 99 € a 175€

Contacto: Web    Instagram    93 304 05 13

 

Compártelo con tus amigos y ayúdanos a llegar a más gente :)

Bar Bauma

Bar Bauma: redescubriendo el sabor de lo clásico Hay lugares que no solo se visitan, sino que se viven. Esto nos pasó con Bar Bauma, un restaurante con más de medio siglo de historia que ha sabido reinventarse sin perder su esencia. Ubicado frente a la majestuosa Casa de les Punxes, en una de las esquinas más icónicas de Barcelona. Este local fue refugio de escritores y vecinos del barrio hoy vuelve con fuerza gracias a una remodelación en 2023.…

Pomaterra

Patatas rellenas en Gràcia: cenamos en Pomaterra, el sitio donde la patata es plato principal Anoche cenamos en Pomaterra, un proyecto recién nacido en Gràcia que ha apostado por un solo ingrediente: la patata al horno rellena. Reconozco que al pedir, fuimos ambiciosos: ¡todo tenía tan buena pinta! A mitad de camino ya estábamos más que llenos, y es que la patata, sin ser pesada, sacia mucho más de lo que parece. ¡Te contamos nuestra experiencia! [caption id="attachment_57593" align="aligncenter" width="785"]…

Chimu Restaurante & Roof-top

Chimú: Una ventana a Lima y Tokio desde las alturas de Barcelona Barcelona no deja de sorprendernos. Justo cuando pensamos que ya lo hemos visto todo en materia gastronómica, aparece un lugar capaz de transportarnos a miles de kilómetros de distancia sin salir de la ciudad. [gallery size="large" ids="57084,57085,57082"] Esta vez nos escapamos hasta el rooftop del hotel LabTwentyTwo, en pleno distrito 22@, para descubrir CHIMÚ, una de esas aperturas que llegan con la ambición de convertirse en uno de…

La Sucursal

Una esquina argentina en Sant Antoni, la Sucursal Que Barcelona es multicultural es sabido. Y que el colectivo argentino viviendo en la ciudad es grande, también. Pero que no es necesario ir a Argentina para comer algunos de sus platos típicos, ¿lo sabías? Pues la Sucursal es tulugar.La Sucursal está en una esquina de Sant Antoni a metros de su mercado típico, y con amplias ventanas a la calle, un…

Roots & Rolls

Cocina asiática vegana para el deleite de todos los públicos ¿Sushi vegano? Sí, y muy resultón. Tengo que confesar que cada vez que he lanzado "este titular" a nadie le ha dejado indiferente. Ahora bien, si es tu caso lo que te recomendamos fervientemente es que te acerques a este local de Eixample Dreta y lo pruebes in situ. Podrás disfrutar de un menú que fusiona la cocina asiática y japonesa dando protagonismo a productos de origen vegetal: colorido, lleno…

Bodega Borràs

El restaurante del Eixample que eleva el concepto de bodega tradicional En el concurrido Eixample siempre se encuentran opciones para todos los paladares, es sin duda una de las ventajas de este barrio. De entre toda esta oferta, esta vez fuimos a Bodega Borràs, Calle Casanova, 85. Tiene un toldo azul que la hace muy reconocible, y que esconde muy bien el comedor que encontramos dentro; lleno de gente: parejas, mesas redondas con platos para compartir, y con una barra…