Contraban, punto de encuentro de gastronomía, arte y elegancia
Hay lugares que, ya a primera vista, resultan especiales. Hoy os traemos unos de esos sitios que permanecen ocultos y un tanto al margen de los grandes circuitos. En el corazón del barrio gótico y dentro del particularísimo Wittmore Hotel, hoy os presentamos Contraban, un proyecto del chef francés Alain Guiard inspirado en el arte y que traslada a la gastronomía algunas de las emociones que forman parte del proceso creativo de un artista. Desde luego, se trata de un espacio (tanto el hotel como el restaurante) que rezuma arte, elegancia y buen gusto por todos y cada uno de sus poros. En no tantas ocasiones el espacio (el hotel Wittmore) compite tan «de tú a tú» con la gastronomía de su restaurante. Este es uno de esos casos.

Arroz de pichón de Bresse con aceituna verde
Nos recibe David dando claras muestras de un conocimiento más que sobrado del oficio y con unas tablas para el trato con la gente notables. Tras ubicarnos en la mejor mesa de la preciosa y acogedora terraza, nos contextualiza el espacio destacando que, muchos años atrás, lo que hoy en día es su terraza, era un lavadero público donde los vecinos del barrio venían la lavar su ropas. Cabe mencionar que la terraza (no se permite fumar) goza del mayor jardín vertical de Barcelona, lo que aporta un agradable aire de sosiego a la experiencia.
- Terraza interior
- Terraza interior
Hablábamos al inicio de lo especial que es este lugar y de su estrecha relación con el arte. La carta de Contraban es la primera muestra de ello. Se compone de distintos bloques cuyos nombres se corresponden con una fase o emoción que se genera a lo largo del proceso creativo de una obra: Impaciencia, Libertad, En blanco, Excitación creativa, Frustración, Sorpresa, Nostalgia y Dulce satisfacción. Como si de los mismísimos pecados capitales se tratara, dentro de cada una de estas emociones encontramos distintos platos que guardan relación con cada una de esas emociones.
- Pan rústico y bastoncillos con mantequillas
- Ostras
Sugerencias de todo tipo que se mueven entre los crudos (especial atención a las ostras Normandía nº 2 y el carpaccio de cigalas), algunas propuestas más tradicionales como los macarrones del cardenal con secreto ibérico y, también, destellos de lujo (no encorsetado) como es el uso de un pichón de Bresse en un arroz (espectacular).
- Carpaccion de cigala, crema agria con caviar y cebollino
- Macarrones del cardenal con secreto ibérico
Volvamos a David (ex Bulli, por cierto). Mientras van llegando cada uno de los platos, nos amena la velada con sus detalladas y anecdóticas explicaciones acerca de la historia y proyectos detrás de cada uno de los vinos que nos ofrece. Todos ellos un acierto.
Y en la «Dulce satisfacción» (a la que acostumbra a llegar siempre en última instancia el arte y la creatividad), disfrutamos de una tarta-brioche de chocolate con avellanas tostadas y bayas de goji.

Tarta-brioche de chocolate con avellanas tostadas y bayas de goji
Ya para otro momento y registro, en Contraban ofrecen también una propuesta de brunch muy exclusiva que no os podéis perder. Una vez más, la terraza del Wittmore Hotel resulta el lugar idóneo para dejar atrás el ruido de la gran ciudad para entrar en una atmosfera cálida y acogedora con toques british. Y es que cuando pensabas que la oferta de brunch de la ciudad ya era demasiado y, seguramente, demasiado repetitiva, Contraban ofrece una propuesta de una calidad excepcional poniendo realmente de nuevo en valor al brunch. Todos los sábados y domingos podréis disfrutar por 45 euros, de una auténtica experiencia gastronómica alrededor de la mesa.
El brunch comienza con bollería y panes artesanos acompañados de café o infusión, junto con un zumo natural, o una mimosa para quienes prefieren empezar el fin de semana con algo más festivo (hacen también versión sin alcohol). A partir de ahí, la carta de brunch presenta la misma estructura de «bloques» que la carta de restaurante. En este caso encontramos Disfrutar, Gozar y Saborear.
Dentro de Disfrutar encontraréis, entre otros, huevos al gusto con diferentes acompañamientos, unos clásicos huevos Benedictine en pan brioche o una buena selección de embutidos y quesos artesanos catalanes. Nosotros nos decantamos por una coca con aguacate, tomate, yogurt, cebolla roja encurtida y hierbas, ligera y fresca para comenzar, y una tostada con berenjena, ricota, tomate confitado y aceite de albahaca, que nos pareció una propuesta super original que evoca en cierta manera a Italia.
En Gozar probamos el salmón marinado con soja y yuzu, una opción más ligera donde destaca la calidad del producto.
Y como pase final, ya en Saborear, el toque dulce que no podía faltar: opciones como yogur artesano con granola y fruta de temporada o chía con leche de coco y frambuesas. Nos lanzamos al gofre de manzana con chantilly de canela y la cheesecake semisalada con frutos rojos y caramelo de cardamomo, ambos ideales para compartir.
Claramente, en Contraban el esteticismo, la gastronomía, el arte, la elegancia y la creatividad van unidas de la mano y esta filosofía se respira en todos sus ambientes: el restaurante, la terraza y los salones y habitaciones del Wittmore. Tanto es así que el Wittmore Hotel alberga una iniciativa artística anual llamada Projecte 360 º durante la cual su emblemático jardín vertical alberga una exhibición de arte temporal. En la actualidad, en su ya segunda edición y hasta el 14 de septiembre, podemos disfrutar de Mnemósine, de la artista catalana Berta Blanca T. Ivanow.
El resultado del trabajo de esta artista local es una composición que consta de cinco esculturas de vidrio tintado interconectadas mediante formas orgánicas ramificadas que simbolizan un colectivo unido por el trabajo: un tejido de resiliencia, cuidado y dedicación compartida.
- Mnemósine
- Berta Blanca T. Ivanow
Sin duda, se trata esta de una experiencia con muchos atractivos sin salir de la ciudad: arte, gastronomía, diseño, buenos cocteles…Los salones de Wittmore Hotel y su decoración invitan a pasar en ellos momentos de relax, o absorto en tu trabajo o lectura sintiéndote prácticamente como en casa. Además, si tienes la suerte de alojarte en alguna de sus exclusivas habitaciones, podrás tener acceso también al sobreático. En definitiva, una experiencia integral que, si te lo puedes permitir, no deberías perderte.
- Barra y salón Wittmore
- Salón interior Hotel Wittmore
Datos de interés:
Qué: Contraban.
Dónde: Carrer de Riudarenes, 7, Barcelona
Cuándo: Horario cena: 18.30 h – 22.30 h; Horario brunch: sábados y domingos de 11 a 15 h.
Cuánto: Cena: 60 € pax; Brunch: 45 euros por persona.














