Cervecería Seis Cuarenta: la Diagonal se pone corbata
Una nueva creación de Eugeni de Diego, prolífico «ex Bulli», aterriza en la mismísima Diagonal para poner estilo y altura gastronómica a la Avenida. Tras aventuras como Apluma (traspasado), Colmado Willmot y Bar Lombo, de Diego nos propone Cervecería Seis Cuarenta, un local desenfadado y de estética setentera con sus vitrinas, sus taburetes altos y camareros como los de antes, con corbata, amables y muy profesionales.

Quisquillas
Nos sentamos en una de sus mesas altas con sus correspondientes taburetes. El ambiente, donde predominan la madera pulida, los espejos y los asientos acolchados, acompaña a un viaje a ya unas décadas atrás. Nos dejamos aconsejar y en ese momento llega el primer punto a favor de Cervecería Seis Cuarenta: camareros que conocen su carta, que saben aconsejar y que se «mojan».
Lo primero que llega lo hace directamente desde la vitrina y tras la recomendación expresa de uno de los camareros: quisquillas con mayonesa de lima. Se trata de una quisquilla cocida, muy fresca, gustosa y, en esta época del año, con sus características huevas azules. La mayonesa de lima, aunque muy bien hecha, me resulta prescindible si se trata de disfrutar de una quisquilla como la que sirven.

Croquetas de jamón y pollo
Otro clásico que le va al sitio que ni pintado son las croquetas de jamón y pollo (servidas sobre su mantelito, claro). Una croqueta de gran porte con un interior muy sabroso y cárnico y un rebozado hecho a consciencia. Apareció por la mesa una ensalada de tomate acompañada de cebolla y alcaparras. Lamentablemente, a estas alturas ya todos nos sorprendemos al toparnos con un tomate que sepa a tomate. Como si ya esperásemos por defecto que tuviera que saber a lo que, desgraciadamente, nos hemos acostumbrado.
- Ensalada
- Patatas bravas
Las patatas bravas fueron de otra liga. No son el tipo de patatas fritas crujientes sino de esas cremosas, tiernas y embebidas que se deshacen en la boca. Venían acomodadas con un alioli bastante suave en cuanto a ajo: un alioli «elegante».

Macarrones
Los macarrones, están de vuelta, no nos engañemos. Es la nueva «smash burger » en Barcelona. Pero cierto es también que no es lo mismo cocer pasta y ponerle tomate y queso rallado que presentar los que nos dieron a probar en Cervecería Seis Cuarenta: macarrones ibéricos. Y, ¿por qué ibéricos? Pues resulta que al parecer, y según nos filtraron, utilizan grasa que extraen de calentar chorizo y jamón para incorporarla a la bechamel (ojo al truquito). Y esa bechamel la acaban con carne y queso rallado. No puede haber fallo posible. Como tampoco lo hubo en el siguiente plato, que fueron las albóndigas del Eugeni. Un guiso clásico y muy reconfortante lleno de sabor y profundidad.

Albóndigas
Y totalmente alineados con el estilo vintage del local, hacen aparición dos postres canónicos. Por un lado un flan cremoso con chantilly y, por el otro, unas natillas con su característica galleta María. Todo sin artíficios, muy rico. Todo «old school», baby.

Postres
Sin duda, Cervecería Seis Cuarenta ha pasado a estar en uno de nuestros lugares favoritos de la ciudad, y al que seguro que volveremos.
Datos de interés:
Qué: Cervecería Seis Cuarenta
Dónde: Avenida Diagonal 640
Cuando: LU – DO de 09.00 h – 24.00 h
Precio: 30- 40 €/persona


